viernes, 7 de mayo de 2021

50 años de un cuento radical. "Por la patria" de Tarik Carson


    Garras, de Tarik Carson

LA DIARIA

Artículo en la diaria: https://ladiaria.com.uy/cultura/articulo/2021/4/cincuenta-anos-de-un-cuento-radical-por-la-patria-de-tarik-carson/


Fuera de fatalismos, las obras de varios escritores uruguayos que desafiaron las fronteras del realismo e hicieron inmersión en escrituras divergentes permanecen relegadas. Este repliegue involuntario se ha deslizado en variedad de escenarios políticos. Por razones y circunstancias que implican censuras, cortes y múltiples omisiones, se ha afectado la difusión y discusión de autores a los que lastimosamente se quiere conceder un aura de automarginalidad. Es el caso del escritor uruguayo Tarik Carson (1946-2014).

Tarik nació y creció en Rivera, entre las gigantes bibliotecas de sus abuelos místicos. Llegó a Montevideo cuando era un adolescente, y a finales de los sesenta ‒luego de experimentar con cuentos y novelas en concursos‒ destruyó abruptamente su escritura realista y se sumergió en temas que calificó de extraños y misteriosos.

Hacia 1970, mientras resistía un burocrático trabajo, conoció a un grupo de jóvenes que se dedicaban a la narrativa, la poesía, la pintura y la canción. Este encuentro se dio a razón de un llamado a escritores que Hugo Giovanetti Viola había publicado en Marcha. La conexión fue inmediata y junto con Hugo Bervejillo, Daniel Bentancourt y Guillermo Chaparro fundaron el grupo Universo. El resultado de este encuentro fue un intercambio diverso y una intensa formación cultural, que acompañaron de cerca Saúl Ibargoyen y Jorge Medina Vidal.

Foto del artículo 'Cincuenta años de un cuento radical: “Por la Patria”, de Tarik Carson'

Del grupo surgió una revista ‒también llamada Universo‒ en la que se publicó por primera vez, hace cincuenta años, el cuento “Por la Patria”; un cuento escrito en 1968 que Tarik venía arrastrando de la demolición realista y que sería el único sobreviviente de esa práctica.

“Por la Patria” retrata el trajín de un ventajero político que opera para la mafia militante del “partido” dentro de una oficina del Estado. Desengañado de las “causas” políticas tras las que se encubre, entre la misoginia y los favores sexuales, arrastra a una mujer al comité donde milita para tener relaciones sexuales encima de las banderas patrias con las que finalmente se limpia las entrepiernas. La brutalidad en forma de confesión delata, sin embargo, la conciencia de un elocuente desequilibrio que oprime al protagonista.

Las especiales circunstancias políticas y sociales que se vivieron entre 1967 y 1971 sin dudas dejaron aquí sus huellas. Tarik había sido testigo en su trabajo del creciente choque entre sindicalistas y patrones. Allí conoció a personas con actitudes que le produjeron un profundo desagrado y se despachó con este peculiar relato. Las Medidas Prontas de Seguridad, el creciente volumen de censuras y clausuras de medios de comunicación, tanto como la brutal antesala a la instalación de la criminal dictadura cívico-militar, fueron moldeando y tejiendo circunstancias que asfixiaron buena parte de la producción cultural y humana. Los rastros pueden extraerse en innumerables casos y circunstancias. El cuento “Por la Patria” no escapará a esa lógica, a pesar de que en 1969 ganó el concurso de la revista Brecha, una publicación de la que salieron sólo dos números: en noviembre de 1968 y en setiembre del año siguiente.

En 1973 Tarik Carson publicó su primer libro, El hombre olvidado, en la editorial Géminis. Este volumen incluyó el cuento y estuvo al cuidado de Julio Ricci y Nelson Marra. Su exuberante lenguaje y algunas de sus particulares temáticas (esoterismo, ocultismo, ciencia, homosexualidad, cultura opresiva) sorprendieron y despertaron diversas posturas críticas y contradictorias en la época.

Foto del artículo 'Cincuenta años de un cuento radical: “Por la Patria”, de Tarik Carson'

A finales de 1974 el semanario Marcha publicó una crítica de Heber Raviolo sobre el libro. La tan esperada atención, sin embargo, se precipitó en la clausura definitiva del famoso semanario por parte de la dictadura, un número después. La razón de la censura fue la publicación del hoy conocido cuento “El guardaespaldas”, de Nelson Marra, quien sufrió cinco años de cárcel y de torturas tras el incidente. Inmediatamente un aura de miedo y persecución plagó a distribuidores y editores, que coincidieron en que El hombre olvidado fuera retirado de las librerías. El temor se fundaba principalmente en el contenido del cuento “Por la Patria”, pero también en otros que atropellaban las figuras y estructuras represivas desde diversos ángulos militares, políticos, culturales, sexuales.

Estos hechos no impidieron que Tarik siguiera indagando en nuevas formas creativas. Casi simultáneamente (1974-1975) a la desaparición de su libro de los ambientes públicos, una nueva forma de escritura dio paso al grueso de los cuentos de El corazón reversible, un emblemático libro que se publicaría doce años después, y en que los contextos, los personajes y las temáticas de sus anteriores creaciones se indeterminaron y reconfiguraron sensiblemente.

Estas creaciones se verían atravesadas por experimentaciones ligadas a una interesante concepción propia de “literatura fantástica”, por temáticas y transmigraciones vinculadas a la denominada “ciencia ficción”, y por una profunda crítica que en los ochenta le valió algunos premios y la admiración de escritores y críticos argentinos.

Ciertamente, el título del cuento que hoy recordamos sigue siendo irónico ante una diversidad de justificaciones y actitudes dudosas en movimientos políticos y sociales en pos de tan digna causa.

En los años previos al golpe de Estado y el comienzo de la dictadura cívico- militar, las obras de Tarik Carson y Mario Levrero vivieron peculiares circunstancias. Este artículo se nutre del trabajo de investigación “Dimensiones paralelas”, a cargo del equipo de investigación que el autor de la nota integra junto a Gonzalo Leitón y que se especializa en la relación entre vida y obra de estos singulares autores.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

 El género reversible: este domingo se cumplieron cinco años de la muerte del escritor riverense Tarik Carson'. La Diaria.

30 de septiembre de 2019 · Escribe José Jorge en Letras


A veces la singularidad de la obra de algunos escritores genera una discutible y selectiva admiración carente de inocencia. Ese es el caso del escritor uruguayo Tarik Carson da Silva (1948-2014), y a quien sorprendan sus nombres no debe esperar menos de su literatura. Dos libros de cuentos que fracturaron el silencio en especiales circunstancias históricas, El hombre olvidado (1974) y El corazón reversible (1986), fueron reeditados en forma conjunta en 2010 por la editorial Irrupciones.

Las variadas etapas de su creación indican distintas dimensiones de series temáticas que permean hermandades secretas, sectas, violencias rituales y culturales, ciencia militarizada en extrañas y asfixiantes estructuraciones sociales, mutaciones, sexualidades despistadas, culposas, utilitarias, pretensiones irónicas, canibalismo organizado, torturas, alegorías revueltas, paisajes brumosos e indefinidos, así como viajes milenarios en naves espaciales y devaneos incómodos. Pero también humor, crueldad, sadismo, una invasiva cartelería de mundos posatómicos, pantallas desconcertantes que parecen tensionar y configurar la distorsión de mundos alternos con tránsitos contaminados. Y quizá esta desgobernada enumeración sólo sirva para ser recordada como un halo inconsistente cuando soñemos con retener alguna certeza en la potente estrategia de indeterminación de El corazón reversible.

Vista la obra de Carson da Silva en perspectiva, cabe arriesgar que el trabajo creativo del escritor riverense también explora varios márgenes ficcionales en la línea de Felisberto Hernández, LS Garini, Armonía Somers, Héctor Galmés, Mario Levrero, Juan Introini y Ricardo Prieto.
Los raros

El nombre de este autor se suele vincular, con simpleza, a los “raros”. Sin embargo, el desarrollo de un esteticismo alejado de los códigos realistas, influido por ciertas correspondencias argentinas de la literatura fantástica, lo distingue parcialmente de la etiqueta propuesta por Ángel Rama cuya intención inicial era desmarcar a los “raros” uruguayos del grupo de la revista Sur. Y es que su temprana ruptura con el realismo dominante (marcado por la destrucción de sus primeros relatos realistas a mediados de los 60) le permitió a Carson abrirse camino a una personalísima idea de literatura fantástica (que incluía a la ciencia ficción como un derivado menor) de la mano de Jorge Luis Borges y una serie de lecturas de Franz Kafka, Edgar Allan Poe y Ambrose Bierce, entre otros.

Como Mario Levrero, en sus dudas críticas frente a las categorías literarias de peso histórico (como la llamada literatura fantástica o la asociada con esa especie de “compulsiva fidelidad” que fue y sigue siendo la práctica de la ciencia ficción en el continente) Carson se resuelve en una decodificación sin precedentes. Pero las influencias no sólo admiten la irrupción de lo fronterizo en aspectos netamente literarios: la gran biblioteca esotérica de sus abuelos en Rivera transmutó en una experimentación de la mano de referencias y temáticas ocultistas y seudocientíficas que realmente llegaron para complicar el panorama.

Contrariamente a la idea de una utopía negativa, en sus comienzos Carson amasijó una actividad seudoensayística reorganizando categorías cuya mezcla lo llevó a escribir, muy tempranamente, un potente cuento llamado “Ogedinrof”. Otro cuento que acompañó la edición de El hombre olvidado (criticado por Heber Raviolo en 1974, en el anteúltimo número del semanario Marcha) fue “Por la Patria”, un superviviente del realismo que, con un incisivo sacrilegio político, armó de valor a los moralistas, quienes lo castigaron retirando su libro de los puestos de ventas.

Su paso por el grupo Universo, junto a autores como Hugo Giovanetti, Guillermo Chaparro, Daniel Betancourt y Hugo Bervejillo, le dio más de una herramienta y batió innumerables técnicas en su creación. A partir de 1976, su viaje a Argentina (donde vivió hasta su muerte, sin perder contacto con el panorama literario uruguayo) lo acercó al “boom de la ciencia ficción de los 80”. A partir de 1983, su atractiva y aguda forma de escribir le permitió publicar cuentos en un importante número de revistas y fanzines que florecían durante la época de la restauración democrática argentina (Nuevomundo, Sinergia, Clepsidra, Cuásar, Neuromante, entre otras), además de escribir reseñas y críticas sobre autores de ciencia ficción. Así como su compatriota Levrero, con quien tuvo varios contactos y por quien profesó una indestructible y crítica admiración, también supo hacerse del premio Más Allá, del Círculo Argentino de Ciencia Ficción y Fantasía.

Percibido como un caso disruptivo, capaz de salir del gueto del llamado género de la ciencia ficción, una parte importante de su obra se distanció de las prácticas circundantes, algo que podríamos asociar al recurrente Levrero y al escritor argentino Carlos Gardini, con quienes compartió la antología Latinoamérica fantástica (1985). Y, ciertamente, la aparición de El corazón reversible puso en jaque la codificación fantástica. Cuentos como “El corazón reversible”, “Los labios de la felicidad”, “La muerte de los reflejos insoportables” y “Percepciones extrañas” experimentan, transmigran y contraen aspectos decantados de la práctica de la ciencia ficción, desarticulan postulados y motivos de la llamada literatura fantástica y cultivan rasgos esotéricos, mediados por resonancias y latidos alegóricos.

domingo, 28 de junio de 2020

El otro lado. Disrupciones.

Hebert Benítez Pezzolano (coordinador) 

El otro lado: disrupciones en la mímesis Lo insólito, lo fantástico y otros desplazamientos en la narrativa uruguaya (desde los años sesenta a las primeras décadas del siglo XXI)


Libro  del Grupo de INVESTIGACIÓN “Raros y Fantásticos en la Literatura Uruguaya. Teoría, Crítica e Historia (1963-2004)” de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Universidad de la República) a cargo de Hebert Benítez Pezzolano.

Incluye el artículo dedicado a la investigación de la vida y obra de Tarik Carson "El género reversible" de José Jorge.

domingo, 10 de enero de 2016

TARIK CARSON: el “polvo canceroso” de un narrador fuera del canon (Fernando Aínsa 2016)

Como respuesta a un par de preguntas que le hice sobre Tarik Carson da Silva, Fernando Aínsa ha escrito un ensayo breve, luego de releer la obra del autor riverense e intercambiar infomación con Hugo Giovanetti Viola.

Publico este material actual para todos aquellos que se interesen por la lectura y/o investigación de la obra de Tarik Carson.

Este ensayo estará también publicado en http://www.elmontevideanolaboratoriodeartes.blogspot.com.uy/



Ensayo: TARIK CARSON: el “polvo canceroso” de un narrador fuera del canon
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lunes, 14 de diciembre de 2015

"POR LA PATRIA" TARIK CARSON

En la revista Universo Tarik Carson publicó sus primeros relatos. Años atrás había destruido varias obras pertenecientes a una juvenil época realista de la que sobrevivió "Por la patria". 


REVISTA UNIVERSO Nº 4
"POR LA PATRIA"
(Octubre de 1971)
Gracias Hugo Giovanetti Viola

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Se recomienda descargar. 

 POR LA PATRIA

viernes, 24 de julio de 2015

TARIK CARSON


Tarik Carson Da Silva nació en Rivera en 1946. En 1963 llegó a Montevideo y dos años más tarde armó un libro de cuentos que luego de varios concursos malogrados, junto con una novela “primeriza” tiró a la basura. Entre otras obras publicó "El hombre Olvidado" y el "Corazón reversible" dos volúmenes de relatos (cuentos). El primero una muestra de esoterismo y grupos ocultos historiados en los que no se hace ausente la violencia. El segundo volumen indica el cenit del autor donde explota los servicios prestados de los llamados "géneros" de ciencia ficción y literatura fantástica, corrompiendo la constitución y la invariable ultra-definición y tematización concretizadora. En consonancia con literaturas distanciadas, no solo de los realismos, sino de los propios códigos que condicionaron la propia aparición de la literatura fantástica, presta un marco ideal para debatir la constitución de la marca genérica en relatos como: El corazón reversible,  Percepciones extrañas, Los labios de la felicidad o La muerte de los reflejos insoportables. 

El estudio de su obra debe incluir sus publicaciones en revistas uruguayas y argentinas, estas últimas donde proliferaron sus relatos en el marco de la ciencia ficción pero sustrayéndose de sus desvelos elementales.

Tarik Carson, se transformó en un innovador escritor, a la altura de aquellos que hoy reconsideramos como parte esencial de la literatura uruguaya: Mario Levrero, Armonía Somers, Felisberto Hernández. Marosa Di Giorgio, L. S. Ganrini, Héctor Galmés, Juan Introini (entre otros), algunos de ellos autores decantados "raros" o "atípicos",  singularmente desvariantes del canon de nuestra literatura.

DATO NO MENOR

En 1970 (ya en la capital del país) leyó en el espacio "Carta de los lectores" del Semanario Marcha una columna de Hugo Giovanetti Viola (1948) titulada "LLAMADO A UNA NUEVA GENERACIÓN DE ESCRITORES" que lo llevó a golpear la puerta de su casa en Punta Gorda. Hugo estaba ya vinculado a  Daniel Bentancourt y conocía a Hugo Bervejillo, con quienes fundaron el grupo "Universo". La reunión de este grupo significó la aparición de cuatro números, uno doble, de la revista del mismo nombre, en la que se publican varios relatos de Tarik Carson.





EJEMPLAR DE MARCHA (enlace para consultarlo)
M O N  T E V I D E O / AÑO XXXI / MARZO 13 DE 1970 / N° 1485 /





Marcha 1971/04/02 1538 p5.